martes, 30 de abril de 2013

CONVERSACIÓN QUE HUBIERON DOS PLUMAS ESTILOGRÁFICAS, LA UNA DE FERNANDO SAVATER, CONTRA LA DE EMILIO BOTÍN, COMPLETAMENTE INFUNDADAS EN LA HORMA DEMOCRÁTICA Y CON CARTA DE AJUSTE AL FINAL.

  • Es tiempo de quedarse en casita, al calor de la red social, difundiendo una revolución virtual de ideas claras y distintas.
  • Disiento Fernando, el hombre de negocios está desesperado por arañarle a la tinta que llevo dentro, una cantidad indecente de firmas.
  • Extrañas firmas que multiplican el índice de miseria de la humanidad, Emilio. Con esta vista que tengo de haber sido deslumbrado por la justa mirada de Atenea, llevo grabadas con un punzón en el rabillo del ojo, como sentencia el Corán, cosas dignas de ello, pero Fernando me utiliza en función de buril-escalpelo, para desentrañar tópicos burgueses o reinventarlos a lo after-pop.
  • A propósito del after-pop, del que todo el mundo habla pero nadie dice como erradicarlo, nuestros métodos de análisis de la realidad, para sacarle la pasta, son más abstractos entonces, pluma de Fernando. Oye por cierto, mi enhorabuena, tienes mucha pluma, pero no me negarás que la firma que se ejecuta a través de mí, en fin, tiene mucha más influencia que la tuya ¿no?
  • No, al contrario, pluma del Botín, precisamente el objetivo que a mi me atañe es de largo recorrido, escribo para un hombre que elucubra en unas alturas inconcebibles para tí y tu dueño, amiga. No es cosa de tirarse de los pelos otra vez. La pluma estilográfica de filósofo no hace daño a nadie.
  • Sois unas idealistas, Fernandina, tanto monta la razón como el dinero...eso era en otra época, ahora es el dinero la única razón, os dejáis llevar por la musaraña cabalística de las palabras.
  • Fue un idealista, Botón, el que hizo la primera muestra de monedas de cambio, posíblemente fenicio aunque no importe, pero aquél era un señor religioso, vosotros sois tan cruelmente pragmáticos que provocáis la repulsión, desprendéis un aroma, de veras asqueroso, a vacío, vuestras señoras compiten con las putas de lujo en ver quién es más hortera en el dispendio continuo de vanidades.
  • -Ya apareció el moralista-, concluyó la pluma estilográfica de Emilio Botín, dándole un chorrazo de tinta en la cara a Fernando Savater que no tardó nada en responderle a Emilio Botín con la suya. Para limpiar el desaguisado se contrató a una limpiadora modesta y muy eficaz. No quedó una sola huella del embite verbal de tan afamadas plumas; hay algo inconcliable entre las estilográficas de estos señores, pero por el momento la dialéctica no llega a las manos. Naturalmente el filósofo y el banquero se pidieron disculpas, aunque no fueron a cenar juntos, se cree. A continuación, la añorada carta de ajuste.

lunes, 29 de abril de 2013

MUERTE EN EL METRO

Mi vida es un suplicio. Sola. He soportado humillaciones que harían enrojecer, sólo al oirlas, a un capitán de barco. Siempre fui una niña alocada y graciosa, la despreocupación brillaba en mis ojos como dos estrellas que titilan sobre la pesadumbre pueril de un aburrimiento oscuro como ellos. Tengo un sentido especial para la picaresca, no me fue difícil buscarme la vida de una manera humorística, a lo payaso triste. Manejo bien las cejas. En algún momento sagrado para mí, concebí la idea de desertar, de alguna subrepticia manera, de la gravedad de estar viva, hurtando así al destino la posibilidad de herirme en la parte más débil de mi esqueleto: pensé que con los besos y la voz del silencio junto a un hombre bastaría, para leer esa parte del guión.
     Aunque bien sabía de los hombres, me hundí con ellos, esos imitadores baratos de Ulises, en el gran tema literario del amor. Naufragué en las postrimerías filosóficas de un músico, un corazón de violín o pluma de tinieblas, un poetastro de economato para parias con fe en la cultura o algo así; tan penélope, que va a la fuente como el fondo de un cántaro vacío que estuviese repleto de un aire pomposo a bohemia desclasada. Una pena de hombre, pero le suena el corazón a limpio.
    Ya ven, venía a hablarles de mí...soy generosa para algunas cosas importantes como deshojar un calendario...presidiaria de la caricia, hesitando con un hilo de amor aquel viaje a París. No hubo nunca en mi vida una ilusión más bella, ni un calor más preciado para mí que el de otro cuerpo, y a ello debo mi fe de mujer libre, desasistida de la ley, con rubores de manzana en las mejillas. No crean que lo delicado evita que se manifieste el lado reptante de una fémina, su implacable farol húmedo o escopeta de cieno a la cara. Hay mucho guapete por ahí, crédulo de ser la caraba en bicicleta de seis alas, que mira para otro lado en la foto.
    Qué más puedo decir, no veo la dignidad de que la empujen a una sin querer al foso del andén, al menos aún estoy muerta para contarlo.
Predestinados, de Rafael Barradas


domingo, 28 de abril de 2013

EL HIPOCAMPO O LOS PECIOS DE SOTHEBY'S


Si sabes que el hipocampo es un caballito de mar ¿por qué no dices caballito de mar?  ¿es que acaso esperas que todos estemos al tanto de que el caballito de mar tiene un nombre aristocrático? ¿te parece poco aristocrático ser un caballito de mar y arrastrar el cadáver de tu novia difunta por el fondo del piélago? ¿qué por qué digo piélago si puedo decir mar?
   Porque un hipocampo de luto, en el abismo insondable de su soledad, llevando los restos de su pareja hasta que se deshacen en el polvo del fondo pelágico, es el misterio mismo de lo aristocrático, y no contiene un gramo de fetichismo barato, ni puede ser objeto de subasta. Así que, la próxima vez que tengas noticias del Titanic, no me las cuentes: no me conmueven lo más mínimo. A mí la única aristocracia que me presta es la del caballito de mar.

Pobres míos qué lata, dibujo de Sake Rinox

viernes, 26 de abril de 2013

MONÓLOGO CIRCUNSTANTE DE FÚ MARÍAS Y UN PURO.

                       

                        Lo mío es puro teatro.
                        La calima, el temblor griego del suelo asciende en ascua de tiniebla
                        y llueven máscaras, llueven con fruición máscaras calientes
                        de diversos colores, unas con mueca trágica, otras la carcajada limpia
                        de la luna en algunas noches de primaveras (sí, de primaveras)
                        de maricas cervantinos por las calles de Plasencia o de Toledo.

                        Sí, la alta velocidad de la lógica que todo lo lentifica
                        hasta el hastío de la médula
                        hasta el sopor de la célula:

                        Una actitud capaz de descifrar el humo
                        de naufragar en un muslo de sirena ya que sólo tiene uno.
                        Disculpen muy de veras la indefinición lírica del monólogo
                        auspiciada sin duda, desde la santa sede de la risa
                        cuyo Vaticano aún se disputan las musas
                        tirándose sonoramente de los pelos.

                        Este valor ontogénetico del teatro
                        o tierra madre ortogramática donde brota de la hostil piedra
                        un hilo de voz incandescente
                        como una brisa de ligera calidez
                        de esa calidez que linda con la clara fantasía.

                        Va por ustedes siempre la última calada.

Doctor Fú Marías: sin tilde en la fu, experto en primaveras.

miércoles, 24 de abril de 2013

SERIOS INCONVENIENTES PARA VER DE CERCA

Soborno: el sopor porqueriza de las ideas: la abstracción fija chinchetas allá donde la razón ejecuta el sortilegio matemático: en el tablón de anuncios de los sentimientos, soborno: altos hornos de la moral fundiendo el acero indeleble de la memoria: metalurgia de palabras inconexas o el delirio: anuncio por palabras en el tablón de las adversidades: los candados del amor o el derretirse o el imán de la córnea destilando eso que llaman: y dónde queda la luz ahogada: en una lámpara concupiscente: la rosa y los petalomorfemas o la fiebre.

                                                   Soborno fiebre sopor delirio
Collage de Al Juarismi

lunes, 22 de abril de 2013

LEYENDA DEL PADRE MUERTO



                               De qué genética argamasa
                               De qué limo de sombras
                               Era tu cuerpo
                               Si acaso la derrota del tiempo te desnudó
                               Dejándote como un nadie ebrio de impudicia frente al mundo
                               Yo te recuerdo bueno
                               De la bondad socavada por el trabajo
                               De soledad soterrada con más soledad
                               Con tierra de un mismo silencio que te dimos poco a poco
                               A humillantes paladas entre todos
                               Yo el primero

                               Que te entierro de nuevo en un ataud con hélices
                               Y te lamento con memoria submarina


viernes, 19 de abril de 2013

RESURRECCIÓN DE LA PELUSA

La pelusa parece una ilusión rota, un sueño vano enredado en una esquina olvidada de la memoria. La ilusión rota se levanta al alba y se asoma al balcón de las expectativas, ve un mar de antenas pescando mensajes y se vuelve a acostar. Ha fatigado tantas veces el camino de las promesas incumplidas, que le da pereza pedir un subsidio de pan para hoy. Por pura cuestión de estética ¿dónde se ha visto una ilusión rota empadronándose en el baúl de los recuerdos para recibir una paga de cuatrocientas estrellas al mes? ¿Y luego, qué? Así que se vuelve a su condición de pelusa con legañas, y dormita un rato más, mientras que la calle se agita al ritmo de cafeterías con bollería industrial y se sumerge otra vez en la vorágine diaria del no parar. Hay quien confunde la ilusión rota con su osito de peluche, y la deja cada mañana apoyada en la cama recién hecha, antes de irse a...¿trabajar? ¿qué es trabajar? El que tenga algo que lo levante a pulso. A nada conducen los sentimentalismos burgueses. La ilusión rota es una pelusa que ha resucitado un día más. No hay más que verla.
Dibujo de Graham Lambkin

jueves, 18 de abril de 2013

NOCHE EN BLANCO

Esta noche el vacío
se apodera de todo.

Te nombro,
en mi boca eres cierta
y mis labios no olvidan
cuanta luz
temblaba en tu mirada a veces,
luna fría de abril,
cuando éramos
una misma inocente gana
de quererse.

Te nombro,
me responde el vacío;
espejo sin memoria que me observa
desde una muda eternidad sin fondo.



lunes, 15 de abril de 2013

APOFÁNTICO DE CRETA

                                                  Los cretinos de Creta
                                                  La lógica afónica
                                                  El pie de un podólogo
                                                  Un kilo de culo
                                                  La vuelta de tuerca
                                                  La tuerta muerta que guiña con el ojo sano
                                                  La espuma del zumo
                                                  El filósofo sofocado por un ataque de sofrósine
                                                  Una cáscara con cara de asco
                                                  La máscara ácrata del Zorro
                                                  Un segundo inmundo
                                                  Un minuto puto
                                                  Una hora que llora
                                                  Un día sin policía
                                                  Un engaño de año
                                                  El teléfono con los números borrados
                                                  Y así hasta la eternidad toca huevos
                                                  Donde primero fue la gallina
                                                  ¿o fue el huevo?

domingo, 14 de abril de 2013

ANTES LLAMADA LA TERCERA EDAD (en un alarde a todas luces triste)

                                     

                                      Son dos
                                      ella y él sólamente
                                      en su jardín de ansiedades y canas
                                      ajenos al tema literario del amor
                                      en su quimera libre de poemas

                                                                 Allá van por la tarde
                                      bajo el palor en sombra de los árboles
                                      sobre la tierra hija de los nombres
                                      allá van silenciosos
                                      mientras la vida ignora sordamente
                                      la estela de sus sueños compartidos

DAME GIRONDO

El Generalísimo Cantautor, Sabino. El confabulador de la imaginación bohemia, en la que es posible montar una romería republicana: porque somos trogloditas con wifi ¿verdad? Y entonces la diferencia esa entre 19 días y 500as noches, que la veo excesiva, sinceramente Bob Dylan. El Generalísimo Cantautor o la romería republicana, esa guasa de andarse con chiquitas aunque la garganta podrida o profunda ya no te aguante y querer vender pegatinas de la Virgen de los Camareros. ¿El por qué 500as noches como si tu fueses la caraba del follador latin lover?
    Yo tampoco lo veo bonito de pintar a Sampedro como un abuelo búho, santo patrón del 15 M, pero que las llaves de la libertad nos las tiene nadie, y menos el Generalísimo Cantautor Sabino, raptado por una botella de Cardhu. En el imperio de la libertad nada el pimpollo como pez en el agua, entonces aunque no quieras te pareces bastante a Marilyn Monroe porque tienes fotos que te comprometen de alguna manera, tienes una cohorte de admiradoras educadas en Walt Disney. Un gineceo virtual de califa ectoplasmático. Así eres, aunque lo puedas disimular hasta después de muerto. Eres un Charlie Chaplin de Jaén. Siempre te preferiré a otras. Prehistóricos con wifi, el santo reproche, en fin, toda esa patraña pequeño-española, hispano-suiza. 19 días...claro, ahora que lo dices, qué difícil amar al mediodía cuando todo es tan concreto o aturde como un siroco el solano, pero hay mucha diferencia con las 500as noches de los cojones ¿me entiendes? qué vas a entender, sumido como estás en el güiski de malta y los puros habanos. ¿Y por qué pintas esa romería republicana? ¿Quienes son los herederos del alfredolandismo? ¿Qué diferencia hay entre Sarita Montiel y Agustina de Aragón?
     La dictadura del cantautor, el guateque del proletariado. El Generalísimo Cantautor con su voz de pito roído por la humedad del calabozo ¿qué calabozo ni que correr delante de los grises?
     España Tacañí, es lo que toca, qué tambor de Calanda ni que niño muerto de Buñuel. Y los poetas, como hongos, jugando con la humedad de la lengua castellana. Vaya mierda, viejo, dame Girondo.

viernes, 12 de abril de 2013

VENTANILLA ÚNICA

A un señor se le ocurre ir a la oficina de recaudación de hipótesis, un lugar donde todos los contribuyentes en edad de maltratar a políticos, se acercan cuando son requeridos, ya que el estado no puede sobrevivir sin hipótesis, más o menos, digamos, necesarias para ir tirando, ya ven. Hace tiempo que se acabó el dinerete. El señor recibió en su casa una carta que decía:
    "Próximo avecinamiento de dudas pase a retirar sus puntos suspensivos previo pago de hipótesis sobre mercado no olvide su carné de conjeturas ".
     Una vez entra en la oficina, que parecía decorada por un sintoista marica, o sea; que había en una esquina un jarrón con materia onírica consistente en un tubo gordo de falso bambú y unas varitas estériles ligeramente torcidas por el silencio burocrático de los corderos, el señor se aproxima a una ventanilla con forma de ventanilla después, claro está, de haber esperado el turno detrás de:
     -Una maruja con voz de pitufo.
     -Un abuelo de mercurial mirada hipostasiado con la cartilla de ahogos.
     Es decir, por fin le llega el turno, se agacha con una reverencia de la que no volverá a recuperarse, y desde la ventanilla le dicen:
    -Por favor deposite aquí su hipótesis, debidamente sellada con saliva de licenciado en derecho. Pique pleito y márchese.
     El señor colocó el formulario manuscrito sobre la repisa de la ventanilla y en ese instante, pues ya era la hora de a otra cosa, la ventanilla se cerró de arriba a abajo como una guillotina y le cercenó oficialmente la mano sin dolor. Por fortuna la mano le ha sido reintegrada con unas instrucciones de uso que dicen:
   "Su mano adiestrada en duda metódica, lista para entrar a especular en bolsa. Recuerde, dentro de un año debe volver a nuestra oficina con una hipótesis capital. Lleve ropa ligera."

martes, 9 de abril de 2013

EL MOTOR DEL SEXO ES EL ABECEDARIO: pornema

                                 

                                 A Bárbara Colirio
                                 Defenestra En Frios Garajes
                                 Hugo Ignífugo
                                 Jodedor Kafkiano
                                 Laméntanse Masocas
                                 Negando Ñácaras
                                 Orificios Pulpa Que Riman Soliloquios Turbios
                                 Ufanas Vocales Wagnerianas
                                 Xeroftálmicos Yacen Zoomorfos

Collage de Juan Cambre

lunes, 8 de abril de 2013

EL RETRATO

El Simposio Mundial de Dialéctica acordó conmemorar con broche de oro su celebración, encargando un retrato de Hegel a un famoso pintor hiperrealista. En el primer boceto adelantado por el artista, figuraba Hegel de pie, a tamaño natural, decorosamente vestido, y dos figuras infantiles alegóricas. Una, que simbolizaría la tesis, estaba sentada en el suelo a la derecha del filósofo, jugando con un mecano, y la otra, la antítesis, al lado izquierdo, posaría sobre un caballito de madera.
    En un primer momento, se dudó que los dos niños pudieran asociarse claramente a los conceptos que pretendían representar, teniendo en cuenta que Hegel, con una mirada de severa carga emocional, permanecía ajeno, mirando al frente, a las evoluciones de la pareja.
    No obstante, pronto se elevó en el ambiente una pregunta aún más importante, que relegaba a un segundo plano la primera. Se hizo evidente la ausencia de un tercer concepto, suma de los dos anteriores, en la composición: la síntesis. Como no se hubiera visto bien tapar las piernas del insigne pensador, se colocó la síntesis sobre los hombros de Hegel.
    Sin embargo, la posición dominante de la síntesis, aunque filosóficamente correcta - la sintesis surgía triunfante, de la confrontación de tesis y antítesis- puso aún más en evidencia la vergonzosa falta de diferenciación entre la tesis y la antítesis, que jugaban ingenuamente muy cerca del suelo.
    De manera que bajaron a la antítesis del caballito y la pusieron a romperle el mecano a la tesis. Ahora todo era correcto. La tesis y la antítesis confrontadas, como correspondía a la teoría del maestro, y la síntesis como superación de ambas, lamía una piruleta a hombros del prócer.
    En la clausura del Simposio, al descubrirse con ceremonia el cuadro, resultó que Hegel salió esbozando una sonrisa y mirando para arriba. Estalló un pavoroso tumulto, ya que este gesto daba a entender distracción o incluso guasa.
    La pintura fue cubierta de inmediato y en su lugar se dibujó una pintura abstracta compuesta por una bola gigantesca de hilos. Cada uno admiraba en ella lo que viese y la dialéctica podría continuar su curso sin problemas.

domingo, 7 de abril de 2013

290.000 becquerelios por centímetro cúbico

Se trata de los japoneses. Se les aproxima por la capa freática una mancha psicópata de 290 mil becquerelios por centímetro cúbico formada por residuos radiactivos, entre ellos el amenazante estroncio de mierda, que pone cara de samurai con dos semanas sin comer. El pueblo japonés ignora este gran peligro. Están de vacaciones en Córdoba Andalucía España. Cuando vuelvan abrirán el grifo de la cocina, y Asahi Shimbun, el genio de la lámpara del grifo de la cocina les concederá tres deseos. Alguien tiene que avisarlos. Paco, ve tú, que a mi me da la pena constrictor y además no me he traído la calculadora. Quién tuviera esa cifra radiante de lírica por centímetro cúbico. Los poetas de hoy no ganamos para estos sustos, Gustavo Adolfo, haz la cuenta.
Becquerelios y estroncios se aproximan a Tokio.

sábado, 6 de abril de 2013

ILEGAL SKETCHERS

A lo mejor una trompeta rota, mejor, por qué te vas a pintar la maceta de geranios sita en la plaza de tu pueblo, amiguete. La temática es importante, hay que elegirla con un mínimo de rigor. Igual dibujar una pareja de policías locales, un campamento de rumanos debajo del viaducto del tren de alta velocidad, yo que sé, algo ¿sabes? El dueño de la vinoteca atendiendo a la gente, para que te vas a ir más lejos. Aquí hay unos cuantos que no van a coger el puto punto de fuga nunca. Les falta la paciencia necesaria. Esperemos que los locales no se molesten y tal.
 

PERFILES DE AQUÍ

Telesforo el farero, no sé, que estaba esperando al poyancas, y ensoñaba allá arriba aunque visto de lejos parecía una urraca, imaginaba una historia de barcos hundidos cuando aún no había faro. Telesforo, que se le había olvidado comprar la harina para rebozar las perdices que traía.
     El típico farero que fuma porros y luego difunde la foto de un político tomando el sol en una lancha con un narcotraficante gallego, que se cree que puede iluminar la realidad en 360 grados, con el pedo que se coje fumando, ese, Telesforo el farero.
     Y el poyancas cazando perdices, un ejecutivo montaraz con gomina, al que llamaban con ese mote de pequeño, en el pueblo, porque con doce años ya cazaba poyas de agua a lazo y devoraba bandejas de ancas de rana fritas. Luego se pondrán a analizar la actualidad política al calor de la chimenea, un poco como lo harían el narco y el político, pero sin tener ni puñetera idea de lo que están diciendo, con una retahila de lugares comunes de la opinión pública muy muy apartados del faro de Telesforo.
      El faro de Telesforo está en la Costa da Morte y tiene chimenea y cuando te fumas un porro y te tomas un coñac Luis Felipe que lo hacen en Huelva y cuesta la botella 90 euros, los grados del coñac y los humos del hachís provocan el mismo efecto de una queimada, ensoñaciones que proyectan una luz muy potente, lejana, giratoria, hipnótica; como a través de la historia, de naufragios, de las conquistas ultramarinas españolas y la poesía de Allan Poe, el misterioso. Aunque él qué sabia de estos dos. Los personajes de Allan Poe tenían una pátina de misticismo romántico y estos dos salian juntos en la foto oficial del curso 1982-1983 y siguientes.

viernes, 5 de abril de 2013

ESDRÚ JULAY Y EL RUBOR IDEAL

Él no tiene novia. Ella tampoco. Este desencuentro que afecta a una mujer desconocida, quizás aún no nacida, ocupa en la vida del búho poeta un lugar central: es al corazón, lo que un puesto de chucherías para los chiquillos del barrio, un paraíso enlatado donde, por un precio de risa se descubre el recortable de submarinista y la batalla de las ardenas, el primer pitillo y la pistola de agua.
     Su vida sentimental se concentra en minúsculos estragos neuromotores que le recorren la espalda cada vez que una mujer sospechosa de encarnar este ideal de amor infantil, el único por otra parte que merece la pena, entra en escena. Esdrú no se conforma con amores platónicos, son ligeros y combustibles, como el fósforo de una cerilla, duran lo que un caramelo a la puerta de un colegio, cuando se apagan, dan un tufillo triste a crematorio de gorrión, a exequias con hormigas plañideras que lloran a menos mil decibelios con infinita tristeza subterránea.
     Esdrú Julay procura, con una constancia digna de encomio, componer su torpe aspecto desaliñado (pelo al tiempo ralo y profuso, mancha de aceite en el pantalón, camisas ligeramente mohosas...) pero ha comprendido que todo esto no son sino apariencias que no afectan el alma, que forman la superficie inestable del presente, sobre la que una relación podría iniciarse, si no fuera por la importancia que las mujeres dan, sirva el pleonasmo, a la apariencia.
    El búho poeta lo ha visto claro, ha encontrado de paseo a Marlene Dietrich, se ha quedado perplejo ante esa inefable belleza fotogénica. Ha sentido lo que llaman un RUBOR a primera vista, sin palabras. Una especie de epopeya de popeye el marino, un amor a babor, una novia Olivia. Esta confusión de gramática parda hundió a Esdrú Julay en estado de trance poético y compuso un endecha:
                                  Olivia, soy un poco bruto.
                                  Me gustan los tebeos,
                                  el brazo de gitano para merendar.

                                  Pero soy sincero como lágrima de perro.
                                  Soy bueno como el ojo de un buey,
                                  padre de la gran manada
                                  que al amanecer expande
                                  en generosas bocanadas,
                                  el saludo al astro rey.
   Y Marlene esbozó una sonrisa, una de esas sonrisas que ahora, los activistas poéticos de la zona de Bariloche dicen que hace callar todas las bocas. Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe. Y Marlene se puso sus gafitas de cíclope, y se fue.

jueves, 4 de abril de 2013

IDIOTAMENTE PURO

                                        Idiotamente puro.
                                        Lloro en el circo, me rio en los entierros.

                                        Soy un tipo penoso
                                        yo me muero de triste
                                        tengo ovejas ahogadas en los ojos.
                                        Hay un pasto fantástico.

                                        Famélica mirada rumiante, de verdad,
                                        inspiro compasión.
                                        Mi lengua lame limbo.

                                        No tengo solución.
                                        Yo no sé qué decir,
                                        y me expreso fatal.

                                        Odio las cacatúas y los mármoles.
                                        No soporto a las damas que ordenan
                                        con paciencia obsesivas camelias.

                                        No estoy para lo inerte
                                        por muy bello que sea.
                                        Muerdo pavos reales a domicilio.
                                        La tarifa la llevo escrita en la frente.

Dibujo de Luis Bagaria



miércoles, 3 de abril de 2013

MIRADOR DE LAS MASCOTAS

La primera vez que vine al pueblo de Margarita me perdí porque tiene una sola calle en espiral hasta la plaza principal. Todo lo curvo me produce una angustia metafísica. Hace un mes volví, interesándome en especial por una ermita barroca que resultó ser una fachada de cartón piedra. Qué me espera hoy, es un misterio que despierta en mí, a partes iguales, una mezcla de inquietud y curiosidad mórbida.
   Por lo pronto hace un tiempo esperanzador, la primavera ha llegado al pueblo igual que yo, con la sana intención de que ocurra cualquier cosa. Voy a saludar a Margarita, podría pensar si no lo hago, que vengo sólo a disfrutar de las fantásticas peculiaridades de este villorrio del demonio.
Llamo a su puerta y sale, como siempre, con esa sonrisa pinturera de mozuela que acaba de hacer cuatro o cinco camas en un periquete:
      - ¿Alma de cántaro? te vi a esfaratar la cara de un guantaso por venir sin avisar, estoy muliada, aspérame un ratito, vamo a desí do hora pa que marregle. Le dí un beso (ella no se acuerda nunca de esos formalismos de enamorados, va a lo suyo como tiene que ser) y le dije:
      - Margarita, date el tiempo que quieras, mientras tanto me doy un paseo por las afueras, ya sabes que me gusta la bucólica estampa del pueblo dormido sobre la campiña vegetariana.
      - ¿Bucólica?- dijo, con ese tonillo admonitorio típico de las mujeres andaluzas, síntoma de que han estudiado en la hunibersidad de la bida- un bucólico nefrítico te va a dar un día con tus tertulias literarias, de pimplarte una dosena de copas de amontillao.
   Le marqué otro beso peluquero en la sien y me fui tan campante. Se me ocurrió que podía hacerle una visita al maestro Perfumo Infantes, un profesor de primaria jubilado que tiene fama de hacer unos cafés a la antigua, con colador de paño, exquisitos, y gran conversador:
      - ¡Hombre, Aparicio!- me dijo, cuando asomé la cabeza por el umbral de la puerta- pasa, ¿dónde te has dejao a Margarita?
      - Plantada en una maceta con un mantillo holandés de la mejor calidad, ya sabes que las mujeres hasta que no se ven como las flores de bonitas no salen a la calle, a no ser que sean catedráticas feministas, claro. Levantó una sonora carcajada de barítono, que salió rodando por el aparador y se llevó por delante un bonsai de plástico.
      - Ese humor cáustico que tienes, te traerá problemas, muchacho. Vamos a dar un paseo hasta el Mirador de las mascotas, hay una vista de Entrepiernas fabulosa.-
   No vayan a pensar que Perfumo es un viejo verde como hay tantos, que se les cae la baba por un buen culo, es que el pueblo de Margarita se llama así, ya les digo que se las apañan como sea para atraer el turismo.
   Con las mismas, hicimos el paseo en espiral hasta salir del pueblo y subimos al mirador; el día seguía despejado y un coro de pajarillos multicolores cantaba un tedeum a cuatro voces celebrando las maravillas de la madre Natura. Cuando estuvimos ya arriba, la visual de Entrepiernas era más bien poca cosa, pero, de pronto, apareció planeando en el cielo un perro salchicha descomunal.
   Con el rostro desencajado, miré a Don Perfumo, que estaba como si nada, y le pregunté:
       - Maestro ¿no está usted viendo como yo lo que se nos viene encima?
       -¿Te refieres a esa nube con forma de perro salchicha? - repuso, mirándome con un dejo de ironía, como si fuera lo más normal del mundo.
       - Claro Don Perfumo - le contesté-, es que es primavera y el sol luce con fuerza ya.
       - No se deje llevar por las apariencias joven ¿ no ve que hace un día pérrimo?.
   Efectivamente, al rato, sin venir a cuento, empezó a mear o a llover, no recuerdo bien. Pero el olor a tierra mojada me encanta.
Dibujos de Carl Kyberg

   
   

lunes, 1 de abril de 2013

ESTÉTICA DE FÚ MARÍAS

   De entre los papeles hallados en el escritorio del doctor sutil Fú Marías, además de una cantidad indeterminada de ceniza bendita y una estatuilla de Buda sacando dinero en el cajero automático que servía como pisapapeles, extraemos unas palabras que a buen seguro harán las delicias de los estetas after-pop. En esta somera concepción de la estética del pensador hispano-chino se vislumbra el declive iconoclasta de la cultura occidental, que con tanta sabiduría Umberto Eco, siglos después, analizó en su libro Apocalípticos e integrados, que como ustedes saben; sigue disponible en las bibliotecas (sólo hay que quitarle un poco el polvo). Vamos pues con el panegírico del doctor sutil:
   "La industria cultural, distribuirá entre enormes masas de población subdotada, ideas frescas: el sushi y la biblia de los pobres. Mucha gente llevará los pantalones bajados y una camiseta de Superman, leerán libros con menos de cincuenta años y Gütenberg se revolverá en su tumba. ¿Y todo para qué? Paramecio, todo Paramecio."
   El enigmático caríz del pensamiento estético fumariano lo aleja del gran público a una velocidad inversamente proporcional a la invasión del mejillón tigre en las cuencas fluviales del mundo, pero desvela la cualidad fundamental que el hombre no ha de perder nunca si quiere conservar de alguna manera su aspecto animal: su idiosincracia de átomo en la salita de estar. Acto seguido les dejamos con una instantánea de Fú Marías inmerso en su pasión favorita. Ignoramos quién es el autor y como ha llegado hasta aquí.
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