lunes, 22 de septiembre de 2014

TÉNGASE EN CUENTA EL AZAR.



   Cuando abrazas a tu mejor amigo y te das cuenta que es un besugo de cincuenta kilos. Cuando le das la mano a un escritor famoso que pasa por la calle y ves claramente que se va con tu mano y no puedes llamarlo porque le gritas y sólo sale aire por la boca. Cuando vas a la frutería, le entregas a la dependienta una bolsa con tres manzanas, la pesa, y al pagarla llega otra persona por detrás que es la que se la lleva y aquí no ha pasado nada. Y si coges el coche para acudir al médico y cuando te bajas de él, encaminándote hacia el ambulatorio, en un semáforo te ves pasar a tí mismo y ese tú mismo que va en el coche te dice adiós como si tal cosa, con una sonrisa irónica en los labios: si te pasa todo esto, piensa que podría haber sido mucho peor. Te podrías haber llevado la mano del escritor sin querer, pero él te hubiera muy probablemente denunciado, ya que la tiene asegurada en un pico y habrías ido a la cárcel. Te podrías haber atropellado a tí mismo tres manzanas más abajo o arriba, qué más da. Incluso, imagínate que cueces en el horno a tu mejor amigo y te lo comes con un vasito de oporto, sin más. El azar no mira por uno, por eso hay que tenerlo en cuenta.


Kolaj de Rafa Cornejo



4 comentarios:

  1. Lo que te decía. Admirable y envidiable fluidez. Abrazo...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fruto de la lectura contagiosa, Carlos, que no otra es la razón, un abrazo.

      Salud

      Eliminar
  2. Entiendo, Manuel. Lecturas inspiradoras. Pero no cualquiera lograr captar esos atisbos interiores, por llamarlos de alguna manera, y, lo más difícil, traducirlos y amplificarlos, no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, Carlos, no es común, y no es fácil, como bien dices, el proceso creativo.

      Salud

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...