lunes, 29 de diciembre de 2014

POEMITAS DE MAÍZ XCVIII


                  El aguijón del alacrán inyecta 
                                                                   lucidez.

                  Para morir de pie se necesitan
                  dos alas de cartón, un amor
                  del tamaño exacto del mundo,
                  una prosa que empape, ungida
                  en el aceite de la vida,

                  y una dúctil medusa
                  apenas dulcemente sensitiva.


Kolaj de Rafa Cornejo






8 comentarios:

  1. "un amor del tamaño exacto del mundo" y los dos últimos versos son de antología.
    Feliz 2015
    Francesc Cornadó

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    1. Feliz 2015, Francesc, qué la providencia impida mayores desastres.

      Un abrazo.

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  2. Felices viejo y nuevo año, Marcos!... Felices poemas de la vida!

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    1. Feliz año, Carlos, mil gracias siempre por tu lectura apasionada y amiga.

      Un abrazo, amigo.

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  3. He llegado aquí por casualidad y he leído algunos poemas. Te sobran talento e inventiva pero -aunque intentas atenuarla con el humor- te pierde la cursilería. Si dosificaras un poco (o, directamente, renunciaras a) tu tendencia al ternurismo y tu propensión a la temática amorosa, perderías público y aplausos, pero serías un poeta muy original. Es una opinión.

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    1. Anónimo: te agradezco muy de veras esta crítica sin pelos en la lengua, posiblemente la cuota de razón que le guía a usted no es menor, pero a lo que de ninguna manera podría renunciar es a mi forma de ser, seguiré equivocándome, compréndalo, lo de la ternura y la cursilería no es por acumular aplausos, sino porque efectívamente soy así.

      Saludos.

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  4. No creo que eso que llaman "forma de ser" sea algo inamovible; la forma de ser, como el gusto, el sentido de la estética, las ideas políticas, etc., se forman y se deforman, se educan y maleducan y, en definitiva, cambian con la vida y las lecturas, como todo lo que tiene que ver con lo humano. Desde mi punto de vista, la cursilería es el cáncer de la literatura, especialmente de la escrita en verso. Una precisión: no dije "ternura" sino "ternurismo": es imprescindible tener un apéndice pero no es necesario padecer apendicitis. Gracias por aceptar opiniones discrepantes. Saludos.

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    1. Sí, en efecto es cambiante, aunque estimo que ciertos rasgos del carácter son inamovibles. No me siento concernido con respecto a lo del "ternurismo", y tampoco me percibo como una persona o un escritor cursi, por más que de vez en cuando pueda haber caído en esa perversión del gusto. Nadie es perfecto. Gracias a ti, serás bienvenido aquí. Saludos.

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