CÓMO DISECCIONAR A UN POETA I
Antes
de diseccionar a un poeta, hay que sumergirlo en formol para eliminar
todos los restos de impurezas orgánicas que hubieran podido quedar
adheridos al cuerpo en el asqueroso proceso de creación artística,
durante el que la descomposición del cuerpo humano manifiesta numerosas
evidencias anatómicas; muestras deletéreas del desgaste corporal del
poeta: caspa, pelusas, vello, mucosidades, baba, y otras, más propias
del tipo de poeta que sea. Ahora tenemos en el bote a un poeta romántico
de corte clásico y verso alejandrino, hemos detectado restos de sal de
lágrimas en su gabán y numerosas manchas de ceniza triste en las
pestañas, algunas de la cuáles, desprendidas de los párpados en el
forcejeo por meterlo en el tarro de formaldehído, habían ido a parar al
suelo del laboratorio, donde han sido descubiertas fornicando con un
grupo de hormigas. Parece ser que las pestañas de poeta tienen una
mística propensión al movimiento libre, como los rabos de lagartija. Una
tesis que apoya la teoría de infinitud metafórica del Doctor Beckett,
basada en la observación detenida del pestañeo humano.

Tus creaciones no tienen desperdicio. Bravo.
ResponderEliminarGracias Estela. Un saludo
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