sábado, 30 de enero de 2016

ARGUMENTOS DE PESO PARA EXPLICAR POR QUÉ ALGUNAS PERSONAS HACEMOS BIEN EN NO SONREÍR PARA LA FOTO O DE CÓMO SE EMPIEZA A TENER USO DE RAZÓN A LA TEMPRANA EDAD DE 5 AÑOS CUANDO TE OBLIGAN A UNA POSTURA QUE NO TE GUSTA TENIENDO EN CUENTA QUE TODO ES VANIDAD


                                     Revolviendo unos papeles
                                     he encontrado
                                     una foto
                                     donde con 5 años
                                     me colocaron un sombrerito de cowboy
                                     y una espada de mosquetero en la mano.
                                     La expresión de mi rostro fue dura
                                     miraba de soslayo:
                                     los hubiera mandado a todos
                                     a tomar por culo.



miércoles, 27 de enero de 2016

LLEGO



                       A tu vida por pedestales de hierba
                       A tu mirada cazamariposas por la estatura leve del llanto
                       A tu manija de sombras en el pecho para matar la luz
                       A tu pezones duros por dudas cartesianas
                       A tu poma encendida con la virtud del ansia contenida
                       A la templanza y burla de tus labios sacrifico crepúsculos
                       Al corazón vacío de las nubes por tus manos tan clásicas
                       A tu canción de luna silenciosa por el pábilo negro de las velas
                       A tus muslos risueños por el áspero tacto del limón
                       A tu muerte por el óxido que muerde las puertas, las ventanas, los muros,
                       las palabras, el cemento armado de razón con que por puro amor
                       se deshace en preguntas el almíbar y el miedo
                       Para quebrar el látigo ondulante del tiempo
                       Sin solución de continuidad y habiendo antes quemado
                       Con la alegría de romper los cristales de un banco
                       Todas las sinapsis que me impedían verte como eres
                       Una sencilla rosa tan imperfecta y dulce como un río
                       Donde la noche siembra eléctricas estrellas


Kolaj de Rafa Cornejo

lunes, 25 de enero de 2016

LEYENDA A LA SALIDA DE UN PUEBLO ABANDONADO


            Aquí se hizo de la sangre
            un reguero de luz en la tiniebla
            donde los niños jugaban a la taba,
            las constelaciones se miraban
            en las migas del pan, imágenes pueriles
            de dioses tutelares decoraban
            el alicatado del cuarto de baño,
            donde siempre había un libro
            abierto a la mitad. Aquí nos fiábamos
            del vecino. Hasta que un día un señor
            que estaba de paso
            olvidó un espejo. Todos supimos
            a renglón seguido apartar la mirada
            de lo que pudiese comprometernos
            a repartir la sal con un decoro igual
            en la línea incierta del horizonte,
            aprendimos la mascarada insulsa del yo,
            acogotado en torpes prevenciones
            para mejor y óptima película del uno.
            En suma, perdióse pues la gana de vivir.
            Queden estas ruinas como escarnio
            del mal que los espejos propagan
            por el mundo. Nos hemos trasladado
            al pueblo de al lado, donde aún un pez
            puede guardar memoria fiel del agua:
            irredenta melancolía que en días
            de invierno trasparentes nos recuerda
            de que no lugar venimos y a que no tiempo vamos.


Pintura de Giorgio Morandi

sábado, 23 de enero de 2016

AUNQUE NO ESTÉS AQUÍ


La madrugada acecha la memoria
en ventanas abiertas
tras las que pulso el aire
que separa tu cuerpo del mío.
Hasta que un día cualquiera
vuelva a sentir que fuiste
mi camino, mi vida,
y mis labios te llamen
tras el cristal vacío del silencio.


         

sábado, 16 de enero de 2016

ESTA REGIÓN DE RUINA, de Efraín Huerta



I

Nada ni nadie aquí,
bajo este vientre o cielo a fuego lento.
Nada, tan sólo el bronco sueño de los desarraigados
alienta, se agita en esta blanda región
contradictoria, de niebla y besos,
de voluptuoso vaho sobrehumano
y voraz, como si flores turbias,
alcohol y muerte a ciegas la nutriesen.

Nada, como no sean latidos presurosos,
fieles propósitos de ruina,
se puede concebir donde las almas
a dura lentitud pierden su esencia.

Nada, sino murmullos y espléndidas blasfemias
germina en esta zona sin destino,
aguda en las pasiones,
la ira tenebrosa
y el cántico sombrío.
(Suena a orilla del crimen.
Pero es grave el sueño,
el metálico sueño.)

Los hombres tristes y los niños tristes
huyen del natural, sereno y leve
concepto general de la existencia.
Son briznas al azar
o nubes desvalidas
crispadas de miseria.

(No hablo del reposo a cierta luz
ni de la encantadora melodía
de las sábanas claras,
ni me refiero a la frondosidad,
a ese fácil verdor de los jardines
donde vibran mujeres
de anchos ojos azules
-y un niño es un espejo.)

Esta región de ruina,
esta fragilidad de pecera o camelia,
no permite que nadie
manifieste su íntima dolencia
sin sollozar en sangre,
mansamente;
esta pequeña tierra de perfecta tibieza,
este agrio transcurso de agonías,
es, en puras palabras,
la antigua,
la agotada raíz de la ciudad.

II

Ahora bien,
aquí el sueño es el sueño,
la muerte sólo es eso: seca muerte.
Muerte por los motivos que tú quieras:
por un clavel pisoteado,
por un beso en un hombro,
porque unos ojos verdes brillan más que otros ojos verdes,
porque tu mano es una mano tonta
incapaz de estremecimiento brutal
y de la caricia lánguida y perezosa;
porque simulas benevolencia,
porque ignoras la gracia de la embriaguez
o porque tu rostro no oculta la compasión,
y porque, en fin, tu reino de acuarelas,
tu música y tus pupilas de madura lluvia
no pertenecen a esta república de llanto,
a este húmedo bosque desfallecido,
aniquilado por desprecios;
a esta región de cobre
donde una madrugada de junio
soñé con la victoria...
Y era suave tu voz
llamándome a la vida.



martes, 12 de enero de 2016

ASESINO INCRUENTO


                 El invierno en celo
                 despunta en los cuernos de los ciervos.
                 Bebo fresco el olvido 
                 y es triste el desvelo al alba.
                 Amarga la pureza de la noche,
                 de diamantes rotos.
                 Rojos tus labios llenos
                 se demoran en líquidas ausencias.
                 Arde en las ramas un pájaro sediento.
                 Es el tiempo. Asesino incruento,
                 ala invisible del amor
                 que mata callando.

                 

domingo, 10 de enero de 2016

LA ESCALERA, de Lêdo Ivo



Fue en la infancia cuando comencé a subir esta escalera sinuosa — este laberinto geométrico que ostenta, en cada uno de sus rasgos, la pomposa dignidad del fierro. Aún hoy, dirigido por la fatiga y rodeado por la monótona sucesión de las estaciones, ignoro lo que me espera allá arriba. ¿Una biblioteca? ¿La torre sincrónica de un faro? ¿Una terraza desde donde pueda asistir a la llegada interminable de los navíos? ¿El vuelo de una gaviota que atraviesa la neblina?

Desde el principio abolí la posibilidad de estar siendo conducido hacia el Infierno o el Paraíso, esas ficticios parajes finales que, no perteneciendo a la geografía terrestre, no se incluyen entre los sitios prometidos a mis pasos futuros.

Antiguamente, cada escalón subido correspondía a un minuto. Después, los escalones se fueron volviendo referencias de las horas, de los días, de las semanas, de los meses y, finalmente, de los años. Ahora, acabo de pisar un nuevo escalón en la larga escalera que se enrrolla en el espacio. Es un nuevo año que se abre, como una flor, en el jardín incorruptible de las estrellas. Habré de subir otros escalones, hasta caer extenuado en el rellano de cierto existente en lo más alto de esta bizarra construcción reservada únicamente a mi ascensión personal — para que mi soledad sea al mismo tiempo una verdad y un trabajo.

Evidentemente, nada me espera allá arriba. Yo soy lo propio que se espera, el convidado de ningún banquete, el visitante de sí mismo. E, inmóvil en el escalón recién conquistado, me siento invadido por una extraña alegría y, contemplando el largo pasamanos que se curva entre el día y la noche, a mí mismo me digo, en una celebración íntima: ¡Feliz año nuevo!


sábado, 9 de enero de 2016

VÍVIDO


                    El tamiz de la niebla
                    en la mañana.
                    Los primeros tallos de silencio,
                    sutil aroma de rosa
                    que amanece, radiante,
                    en tus caderas.
                    Presentido fulgor.





viernes, 8 de enero de 2016

A LO MEJOR ES CURSI EL TEMA


                                                               a Pedro Burgos Montero
                                                              "Piensa bien y acertarás."
                                                                                       Nonudra

      Tengo la vida limpia y puesta a secar
      en ese tendedero de tristeza
      donde me sobornan los vencejos
      con un baile de por aquí tampoco.
      Es un trapo que se ensucia pronto,
      a nada que en el mundo arde un violín
      o a un imbécil se le tuerce el gesto
      porque las cosas no caminan suavito.
      A mí me sirve para decir adiós
      y convertir dedicatorias en ciruelas sin hueso.
      La inocencia vendrá para tumbar solemnes,
      he visto la madurez del mundo
      en la mágica sencillez de los niños.


Fotografía de Gabriel Gualladó

miércoles, 23 de diciembre de 2015

VALS


Danzan en algún paraíso perdido las flores
lejos de la ambición de los hombres.
Es la armonía callada del mundo,
nube y desconchón. Albor de la mañana
cuajada en frío.
Vals para espiritados que viven del aire.
La ausencia se engalana, desnudadla.
Sin premura.


                         

viernes, 18 de diciembre de 2015

CRÍTICA DE LA CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA


                         La razón pura es una flor cortada.
                         Tú, Kant, lo sabías pero no dijiste
                         nada.
                         A priori, la fantasía juega sus bazas:
                         la timidez del pez
                         esa necesidad de naufragar
                         de ser asistemático
                         sentir a veces el olor a tierra mojada
                         en la soledad de un invernadero.
                         A posteriori, la ética o
                         el engaño de la vuelta a la normalidad,
                         donde la conciencia se diluye
                         en falsas evidencias.
                         Querido Immanuel:
                         te sientan bien las gafas de sol.





martes, 15 de diciembre de 2015

CERTEZA SIN MATICES


                      El claro latido de tus palabras
                      acaricia mis sienes,
                      memoria revelada
                      que hace brotar tu voz
                      de la soledad.
                      Así eres tú,
                      oscuridad vencida
                      en los labios del mundo.

                       

viernes, 11 de diciembre de 2015

UN PÁJARO


                      ¿Dónde se dibuja el destino?
                        No, no eres tú la que sonríe
                        sino esta horizontal mesura,
                        frontera del tiempo
                        acariciada
                        por un sol clemente.
                        Te veo mirar
                        el ala que fúlgida cae al mar
                        abatida por un deseo
                                                           consumado.
                        Destino, apátrida viajero,
                        busca la luz que el mar fecunda
                        y aviva en las retinas
                        la llama enardecida del amor.






domingo, 29 de noviembre de 2015

TAN MUNDANA, TAN ALTA



¿Ves éstos labios que te hablan de amor?
Mira ahora el paseo frente a tu casa, aquel viejo señor
que camina recogiendo rayos de sol y la niña
que se acerca al kiosco a curiosear. Es la vida
abriendo sus cajitas de música a cada segundo.
¿Ves éstas manos que te acarician?
Escucha el rumor del tiempo en tus senos de espuma,
late con tu corazón, que no exige respuestas, cantas
tu salmo limpio. Un jilguero te hace
los coros en el patio y la toalla tendida sueña
con cielos despejados.
¿Ves éste cuerpo desprovisto de alas?
Antes fue ángel desnudo de promesas
que ardía en los jardines
tras la sombra en paz de los amantes. Y más antes
muchacho sin paraguas, perdido
entre las páginas de un libro de poemas:
yo busqué en días iguales a sí mismos la niña que tu fuiste,
te imaginaba así, desenvuelta y amable,
alegre y estrellera la mirada en ensueño
como una flor humilde y silenciosa.
¿Ves éste alma que pesa?
Son gramos de fe, amor y esperanza,
los cultivé tantos años, para ti
los guardaba, no quise abandonarlos
a su suerte, para cuando llegaras.
Ahora ya estás aquí, si quieres
me desnudo de preguntas, de dudas, de razones,
de todo lo que aplaza
esta verdad sin pausa que me exalta,
que sólo sé nombrar si digo Carmen.
Tan mundana, tan alta.





viernes, 27 de noviembre de 2015

Z de principio



"Para quien medita sobre lo indecible resulta una observación instructiva que el lenguaje puede perfectamente nombrar aquello de lo que no puede hablar."
                                                                   Giorgio Agamben

                        abajo en la cúspide
                        la luz se quema con el viento
                        se diluye toda evidencia
                        aparece el símbolo
                        manso buitre asombrado
                        la rosa es un error
                        si fuese el amor tembloroso
                        baile sin tregua
                        en las costuras de la muerte
                        que se decline ahora
                        sobre la llaga compasiva
                        y atempere esta suma inequívoca
                        de amaneceres pulcros
                        dame un martillo
                        yo mismo
                        acabo con este corazón retráctil
                        antes de hacer el café
                        entra por mi ventana
                        la boca abierta del crepúsculo
                        con muelas de diamante
                        quiero beberlo por un ojo
                        edipo de mil padres
                        dulce es el apocalipsis
                        en el cuenco de mi mano
                        porque todo acaba en a



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