miércoles 27 de enero de 2010

Takeuchi


ortofonía de la destrucción
emasculación informe
intemerata de seminaristas
parapeto de poemas
y la indestructible eternidad del tiempo
como contrapunto equívoco
o espejo
martillo contra espejo
recuperar la forma rota
la que perdió su lugar
y se convirtió en signo

lunes 18 de enero de 2010




RAMONEANDO O A LA REDENCIÓN POR EL ARTE


  • Gorjear  en  cementerios  de palabras,  poner  una vela  en el diccionario a ver si flota y reír  en el acto de verlo hundirse en el agua.
  • ¿La redención por el arte o la rendición al arte?




No sólo perece el diccionario ejecutado por una ráfaga de actualidad, también la lengua común va perdiendo con el tiempo la frescura que tenía y se convierte fácilmente en moneda de curso legal (valor subversivo de la palabra si fuese guiado por una voluntad pagana y creativa, y no el resultado de procesos sociales desinhibitorios y novedosos, con ese tinte de ilustración decimonónica y audaz que los medios de comunicación imprimen a sus amarillentos periódicos.)


No confundir este intento Pro-Don Ramón, con las últimas noticias que nos llegan de un New York Times falsificado por unos amigos miembros de una fundación a favor del picnic dominical, en el que intentan provocar una especie de conmoción pública Pre-Donuts con café, alterando el sentido tradicionalmente pesimista de los titulares, por otro supuestamente halagüeño, por ejemplo;  IRAQ`S  WAR  END.  Aquí no se engaña a nadie más o menos  entrañablemente, necesitamos destruir la realidad pero sin serpentinas ni papelillos de colores.


Siguiendo la lógica de la mayéutica socrática, alguien se levantaría de su asiento y diría, no sin cierto tono mayestático; ¿Cómo, pues?
Si estuviera en nuestra mano ésta persona sería inmediatamente desalojada de la sala e invitada a cenar en el restaurante del palacio de congresos, pero como no vamos a seguir ninguna lógica predeterminada en nuestra argumentación, le contestaremos, pues ustedes finalmente representan el Consciente Colectivo, cuyo mínimo común múltiplo es la estupefacción atenta a la realidad cuotidiana, y por tanto la pregunta presta a dispararse cual rapidísima punta con pluma de cerbatana indígena.


Cómo haríamos, ¿nos iríamos a comer ahora?, no sería mala excusa para seguir dilatando la hora de la respuesta. Responder, a pesar de ser la más alta labor, ya que al parecer, el que hace las preguntas tiene menos responsabilidad sobre sus espaldas; es  estar en el punto de mira de la cerbatana, la mayoría de las veces además, expuesto a una tribu de fotógrafos y periodistas que parecen andar mucho tiempo a cuatro patas o subiéndose a los árboles. Nos tomaremos por tanto nuestro tiempo para contestar a tan puntiaguda cuestión, e incluso, si la fama nos ultima con sus taquígrafos y luces de bohemia, nos reservamos el derecho galaico-portugués de responder con otra pregunta, en cuyo caso quedaría al descubierto la inmensa ignorancia del auditorio, y esta primera fila de gente prensada, seguramente se precipitarían en responder con la excitación del momento y habría que suspender la conferencia, con lo cuál saldríamos ganando todos, pero en triste detrimento de los palacios de la cultura y del arte, que son los que acaban vaciándose antes, en favor de restaurantes y casas de citas.


Como ven, sin haber formulado respuesta alguna, ya hemos suspendido la conferencia, previendo agitación social colateral, y ahora en este ambiente más familiar y relajado, daremos fe de ella, disertando con brevedad de párroco borracho, sobre la redención por el arte, tema religioso , como se ve, por cuanto tenga lo religioso de artístico, por cuanto tenga lo artístico de religioso, es decir: si fuera posible que el ser humano se diera la vuelta como un palíndromo en vez de andar lavándose los pies tan a menudo, como para hacer abluciones, si fuese factible una utopía en la que los espejos se retractaran  de lo que vieron ayer o allende, o incluso miraran con cierto escepticismo no exento de ternura, el futuro…no pocos han caído patéticamente subyugados por el poder redentor del espejo de la cómoda.




Quien busque cobarde redención entre las infinitas páginas del aleph, como quién secretamente se echa las cartas a sí mismo en la eterna noche del pujiedes, acabará rendido de hinojos frente al arte, quizá en alguna manifestación perentoria y fantasmática…sí, en una de esas noches en que desaparecen paradójicamente todos los espejos y quedamos a merced de los pensamientos que vagan por la oscuridad huyendo de la sombra, buscando la luz allí arriba en la boca de la cueva; en una de esas, sorprenderán ustedes mismos respuestas que llevaban siglos esperando su pregunta. Hablen con las cosas mudas. Y si le pregunta a su reloj de muñeca la hora, y le responde…guárdelo como oro en paño y procure que no coja una influencia.





jueves 31 de diciembre de 2009

SIN TÍTULO










si yo he tenido algo
es la certidumbre de un temblor 
en tu cuerpo
mientras mirabas caer el cielo
sobre un desierto oscuro
mientras hablabas mirando
hacia otro lado
cual si estuvieras sola


normalmente no existo para nadie
y si me ven venir esperan lo peor
quizá porque no supe ver antes
a través de tus ojos, amigo,
la infinita variedad del mundo.


quiero estar solo entonces
enajenado en algo parecido a una voz
que clame en el desierto para pedir
la guerra de la verdad prohibida
contra el sagrado comité de la lógica


y celebrar la soledad ganada
contra la sórdida guadaña 
del tiempo
que se esconde en la entraña
de la idea.


y quiero ver pasar un verso
con la fuerza de un rio
que deja la montañas
para adentrar su vena
por los valles de un poema


ya puede ser imagen o palabra
el formato es un medio
y el lenguaje, el mensaje,
míralos, inseparables,
pretenden confundirse a veces
pero el sol les proyecta un vacío
llamado sombra
una luz negra


que te hace temblar, amiga,
y a mí, contigo.

martes 1 de diciembre de 2009

Amor o soledad




Era de esos bienaventurados que tienen hambre sin avidez, y que aman sin afán de posesión, dispuestos a unirse unicamente. Y cuando de asuntos sociales y políticos se trata, a unirse sin sumarse. no pueden ser sumandos ni adherentes. El amor o la soledad sin refugio alguno. Amor o soledad, amor en soledad también, a pie descalzo por la via unitiva. Camino estrecho entre zarzas reflejamente ardientes, aunque sea de noche.

Estaba ya casado. No, no lo estaba todavía(mas ante mí, si que lo estaba). Le sentía sollozar calladamente por la esposa que había quedado en el pueblo con sus padres. Y más por no tenerla allí a su lado, por no estar él a lado de ella, junto con ella en su lugar de nacimiento. El era de Orihuela  no de otra parte, sin regionalismo ni pueblerismo alguno. Nunca le oí ponderar las excelencias de su pueblo, aunque bien daba a entender su belleza. Mas lo que contaba era que él, nacido allí, nunca iría más allá sobrepasándolo. era como un Tobías que soñaba volver, ya que la mujer la tenía, con el Arcángel y el pez del remedio. Y eso, ni aquel Madrid ni ciudad alguna de este mundo podía dárselo. Y así se me hace transparente su especie de declaracion pública en El Gallo Crisis, La Ciudad triste de Madrid en que aparece la imagen de una ciudad tan diferente de la que sabía yo que le había acogido. No pudo Miguel Hernández asimilarse a Madrid, por estar irrenunciablemente enamorado de su lugar natal y de los seres que en él tenía y que no hubieran cabido en aquella ciudad.
Y porque confundió quizá el amargo zumo del momento con el destilar de la vida madrileña. Y sobre todo, por esa hambre que sólo el amor total y al par inmediato que le habitaba podía aplacarse. Un amor que clama al cielo por todos y para todos.


Y así, su poema La morada amarilla, don precioso que me fué ofrecido, se me aparece como una sombra clara e indeleble, mas sombra al fin, como esas que se desprenden de una flor y aun de su sola fragancia, emanada de una vida en plenitud de ejercicio, y que ha de referirse a ella. Y temo que al ser leído sin la presencia viva de su autor, no transmita aquella su ansia de comunión, aquella incensante, imperativa necesidad de eucaristía compartida. Es decir, del reino, del reino de Dios aquí en la tierra.


Andalucía, sueño y realidad.  María Zambrano





lunes 16 de noviembre de 2009




jueves 12 de noviembre de 2009

Wunderlich



o el deseo


martes 10 de noviembre de 2009




«Un messaggio offre il massimo d'informazione quando la sua inaspettatezza, imprevedibilità, ci procura il massimo del piacere.»


Gillo Dorfles