lunes, 3 de junio de 2013

LA CAIDA DE un TENORIO

Se ha certificado esta tarde, a las siete y media, el fallecimiento de un tenorio por estampamiento voluntarioso en la calzada. Los tenorios suelen suicidarse con bastante naturalidad después de un desengaño amoroso y resucitan con toda normalidad al día siguiente. La muerte de un tenorio es cosa de gran alegría para las madueñas, que rompen a tocar las castañuelas sin previo aviso en mitad del velatorio: las madueñas se aparean con los tenorios en el ataúd, anticipando así en unas horas la resurrección del tenorio y dando un ejemplo de urbanidad siempre bien acogido, con admiración, por los asistentes al sepelio.
Collage de Al Juarismi

1 comentario:

  1. "El placer de la resurreción", señora madueña. ¡Arriba las castañuelas!

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