El cebragallo francés: una solución ilustrada para integrar a todo el mundo, en un patrón
laico.
El alpacatre alemán: desde una altura cuasimetafísica, tutela hegelianamente el devenir de la aldea
global, y le provee de calefactores.
La murcieposa italiana: está demasiado ocupada en su transición política de flor en flor, para jugar un papel importante en la primavera revolucionaria del jazmín.(A puesto sus bases aéreas en alerta)
El libioceronte: un caso delicado; debido al inmovilismo de su clase política, y a la división religiosa de su sociedad, ha aplastado ya muchas crias revolviéndose impertérrito sobre sus enormes michelines. La ONU está pesando seriamente fabricar una grúa de color azul, para moverlo siquiera fuese unos metros, y adecentar el desaguisado.
Y por último, un caso sui géneris, muy peculiar:
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| como apriete Oriente Miedo nos vamos a enterar. |

















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