jueves, 18 de octubre de 2012

EL BUENDESARROLLISMO

Trampa para ratas meridionales.

    Me presento. Soy una rata meridional, me gusta John Lennon, el queso y los diálogos de Platón; en ellos me pierdo a plena luz del día sin temor a las trampas del rostro pálido. Mientras los esclavos trabajan yo discuto con mis compañeros de todo lo divino y lo humano. De verdad que da pena verlos afanarse toda la vida trabajando doce horas, llevando un tren de vida ridículo: cambian de electrodomésticos cada tres años, incluso cuando descansan lejos de sus lugares de trabajo no piensan en otra cosa que en la transmutación exponencial de la materia o en chismes de peluquería. Nosotras, las ratas meridionales, estamos acostumbradas a la vida contemplativa, empleamos como mucho un par de horas al día en escudriñar algunos alimentos por las alcantarillas, disponemos de un sistema de grititos muy eficaces, que amplificados por el órgano de tubos de la cloaca máxima, nos mantiene informados de la buena vida: en resumen, la riqueza nos importa una mierda. Ayer por la tarde encontré antes de salir a tomar el fresco, unas páginas de nuestro luminoso líder, Platón; dice que un hombre pobre es el que tiene muchas necesidades, y un hombre rico el que tiene pocas. Nosotras con un montoncito de basura al día estamos conformes; este expansionismo de las necesidades os ha llevado al desastre y a la barbarie. Un verdadero cow-boy nunca tiene suficiente, ahí lo tienen metido en el laberinto de un supermercado; hasta que consigue encontrar la salida, ha llenado el carro hasta los dientes. No tenéis calidad de vida, estáis dedicados a la producción de una ingente cantidad de cosas que no sirven para nada, habéis convertido la basura en el fin primordial de vuestras vidas, no tenéis medida, y luego, encima, somos nosotras las guarras. A nosotras nos basta con un puñado pequeño de basura. Al menos podríais repartiros los beneficios y el trabajo, hay muchos rostros pálidos que se acercan a pedirnos un mendrugo de pan ¡vikingos!

                                    

6 comentarios:

  1. ave por esas ratas!
    ellas sobrevivirán hasta un desastre nuclear
    ellas son el futuro

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  2. Respuestas
    1. Bienvenido a las alcantarillas de barataria, Carlos.

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  3. que nuestro oficio sea su delirium tremens

    abrazos, Manuel.

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    1. Amigo Antero, a contrapelo respiramos, un abrazo.

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